martes, 28 de mayo de 2019

Ahora en éste lugar tan grande.

Recientemente soñé que me tropezaba contigo por las calles de ésta ciudad...
En ésta ciudad tan lejos de nuestro lugar. 

Y se me hizo increíblemente extraño encontrarme contigo, tan extraño que me lo creí. 
Me creí totalmente el sueño. 
Me creí que al tropezarnos, nos quedamos mirando fijamente. 
Y lo creí porque en nuestras miradas no habían recuerdos ni nada parecido, había consternación. 
¿Cómo? ¿Cómo tan lejos...? ¿Por qué precisamente contigo? 

Y al punto y final de nuestras miradas, terminamos abrazados, justo por tanta confusión del suceso. 
Y entonces, en el abrazo...
Allí sí. 
En el abrazo se encontraron todos los recuerdos que habíamos encerrado entre nuestros párpados. 
Cerramos los ojos y apretamos los puños. 

Y no recuerdo más
porque no necesito ni quiero recordar más.

Y ayer me enteré que estás por acá. 
Que estás -quizás- cerca...
Pero no quiero saber si muy o si nada, 
porque no sabría qué hacer con eso. 
Así que nada,
sólo espero estés excelente. 
Y que mi sueño no se haga realidad.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Déjame no estar contigo.

¿Estoy lo suficientemente lejos?

Tu recuerdo entra al restaurante,
y yo debo atenderte.
Así no puedo.


Quédate donde estás. Por favor.
Déjame estar en otro lugar que no sea contigo, o cerca de ti.

jueves, 7 de junio de 2018

Nada muere, todo se transforma.

Dicen que debemos dejar el pasado donde pertenece... Pero, ¿A dónde perteneces tú, amor que ya no es amor?
¿Realmente puede perteneces el amor en el pasado si fue amor? 

Me confunde el tiempo... Mirar atrás y notar que hace menos de un mes estaba rendida a tus pies.
Me juraba y a ti-en mis conversaciones mentales- que te esperaría hasta que el invierno de mi alma se exteriorizada y muriese de hipotermia.
Pero sólo soy una mentirosa de mierda, ¿No es así?

Sin embargo, no te quisiera de vuelta en mi vida, porque no me agrada ser cautelosa; porque así no es esta niña, y lo sabes. Sabes que no me agrada callarme lo que pienso, sabes que me encantan los colores, y el sonido de la vida...  lo que toda la vida ofrece y significa. Aunque me quiebre, y de vez en cuando piense en la muerte. 
Que no me avergüenzan mis errores, y que a pesar de no ser religiosa, tengo fe en cada átomo existente en el universo.
Y contigo todo era tan diferente. Al principio, cariño, recuerdo envolverte en vida, y recuerdo tu sonrisa, y tus carcajadas, y recuerdo tus planes a futuro, y recuerdo que te llegó a gustar la vida y la forma en la que la niña percibía todo.
Pero en tan poco tiempo... 
De pronto, se acabaron los chistes, y los míos ya no te hacían gracia, de pronto no elegías escucharme, de pronto te importó demasiado mi pasado. De pronto me veías y no había una sonrisa espontánea en tu rostro. 

De pronto estabas del lado de la muerte, de lo gris, de pronto el amor ya no era lo tuyo. De pronto yo no era ningún motivo para seguir. 
De pronto ya no eras amor, y yo me fui alejando y no lo notaste sino hasta que fue demasiado tarde. 
Y recuerdo tus palabras: "No quiero nada de ti, no quiero nada contigo" 
Recuerdo tu mirada fija, y tus labios moviéndose... Mi alma no quiso escuchar pero mi cerebro absorbió tus palabras perfectamente "Tampoco es como si fuésemos a durar toda la vida" "En algún momento esto iba a terminar, nada es para siempre" 
Debí quedarme con esas palabras, pero mi alma envolvió a mi sentido común...
Y cuando me dejé caer, y volví a ti... Tú no me sostuviste como creí que lo harías. 
¿Cómo podías seguir callando tanto? ¿Soy tan nada que el silencio significa, para ti, más que yo? 

No puedo, amor... Lo quise dar todo y no me lo permitías, y así no pude, ni puedo. 
No quiero volver a ti. Me encanta lo que eres ahora, y lo que puedes llegar a ser, pero no quiero nada de ti de vuelta. 


...
...
...

Sin embargo, le tengo tanto miedo a tu abrazo... Porque a pesar de llamarte pasado, y a pesar de no quererte de vuelta... Tu abrazo de a poco me quita la cordura de reserva que llevo conmigo.
Y tengo miedo.
Porque tus abrazos siempre dieron calma a mi cuerpo, y es inevitable sentir -cuando me abrazas- cómo mis huesos, de pronto, le gritan a los tuyos que me retengan por más tiempo.

Le tengo miedo a tu sonrisa, porque me recuerda el inicio de todo.

Me confunde, a veces, el tiempo. 
Sin embargo, sé lo que no te puedo ofrecer, y es una tercera oportunidad, ni un amor genuino, porque lo que sentía se desgastó hasta quedar manchado de asfalto...
Pues recorrió -raído- demasiado camino y con demasiado peso.


Supongo que el amor sigue, pero sin ser amor.

domingo, 20 de mayo de 2018

Tu fantasma persigue cada paso que doy en el camino. Tendré que abrazarlo a él. O acabaré volviendo a ti. 

Marta Gallego

jueves, 17 de mayo de 2018

Pensarte ya me deja en piezas, y a esas piezas las deja lejos de sí mismas. 

Eso ocasionas.

Esto no lleva buen rumbo. 
Debo darme cuenta... Los recuerdos no son tangibles. 

martes, 15 de mayo de 2018

Esto no es un escrito.

El agobio de seguir viva me da los buenos días varias veces a la semana.
Mis puños no me alcanzan para saciar la impotencia de no poder simplemente elegir ya no estar.

Quiero un jodido botón de autodestrucción. ¿Sería tan difícil de conseguir?

No quiero prendas, no quiero nada que brille, no quiero maquillaje, no quiero nada que distraiga, no quiero colocarme una sonrisa, no quiero maquillaje.

El agobio de no tener el valor para quedarme en medio de la carretera me da las buenas tardes varias veces a la semana. Y el agobio de seguir viva me da las buenas noches cada vez que voy a dormir. 
Alguien que me conoce me dice que al verme te notas.


Y es que supongo que allí estás... en las puntas de mis pestañas a punto de caer; e
spero. O a punto de hacerme llorar.

viernes, 11 de mayo de 2018

Además de su gorra, ¿Qué me quedó?

Me quedaron sus muecas... 
No puedo quejarme sin apretar los labios de la manera en la que... saben... él. 

Su esencia...
En la calle, a veces me da su perfume. Entonces camino más rápido de lo usual, aunque luego mire atrás y no lo vea por ningún lugar, pues algo que aterre más que pensar que es él, es pensar que sólo es su recuerdo.
Pues, a veces, estoy acostada en mi habitación, y percibo su olor en mi almohada. ¿Se dan cuenta el poder de mi memoria?
 Díganme, ahora, ¿Qué demonios me queda, más que rendirme ante su recuerdo? Porque, demonios, he cambiado la funda más de 5 veces... y aún así.

Su silueta, su tacto...
A veces veo su sombra caminando a mi lado, y siento un cosquilleo en mis manos. Pero no es él, nunca es él. Es su recuerdo. 
Su recuerdo conmigo permanece, aunque cada vez más ligero, aunque aveces demasiado tangible. Todo depende siempre de la intensidad en la que le piense, o en la que le extrañe. 

martes, 8 de mayo de 2018

Tu recuerdo conmigo

Estoy en el semáforo esperando pasar
Mientras, imagino tu imagen -o al menos tu sombra- al lado de mí. 
Empiezo a imaginar que me tomas de la mano y sonrío. Allí cierro mis ojos, y te escucho... me quedo inmóvil por supuesto, siento una corriente que recorre la silueta de mi cuerpo... Y al abrir los ojos, noto que tengo una imaginación bastante vivaz, y que el semáforo peatonal ya está en verde.
Casi te confundo con un recuerdo de ti...

martes, 1 de mayo de 2018

A veces, el sentimiento no es suficiente.

No te extraño.

Creo que extraño lo que creí que podríamos llegar a ser si de verdad hubiese funcionado, si me hubieses querido como quería que me quisieras, si hubiésemos coincidido como quería que coincidiéramos.

Pero no fue así…

El sentimiento a veces no lo es todo, al menos no cuando se siente a desnivel.
Dices “te quiero” y escuchas un “te quiero” a cambio… mismas palabras y misma pronunciación, sin embargo, los pensamientos no están a la par.

Para ella querer va más allá de estar tomados de la mano y compartir silencios largos recostada en su pecho. 

Para él querer va más allá de tomarse fotos y subirlas a las redes sociales haciendo competencia contra conocidos por quién sonríe mejor.

Para ella querer es salir a compartir momentos juntos con amigos y familia y sonreír y hacer cosas diferentes cada día y expresar lo que sientes con palabras acompañadas de hechos.

Para él querer es verse, y... no lo sé. No sé qué es para él querer, pues no hacía sino quedarse siempre en silencio. Que al inicio, chicos, eso me encantaba. Pero poco a poco… ese silencio me fue dando algo de miedo. Pues me agrada hablar, y me agrada escuchar.
No me agrada mucho el silencio, de hecho siempre lo he odiado; sin embargo, el silencio con él era tan diferente… tan precioso. Pero poco a poco fue tomando un sonido bastante incómodo, el de mis pensamientos queriendo salir, el de mis dudas queriendo escucharlo expresarse, o decir alguna cosa que me hiciera saber que no estoy con un jodido fantasma.

Querer es desfragmentar tu día en pedacitos diminutos para contárselo a esa personita, porque esa personita siempre va a querer escucharte y saber de ti. 
Querer no es decir “yo no importo” cuando se pide una opinión.

A ella le daba miedo encerrarse en una sola persona, pero lo hizo. Y para él eso no fue suficiente.
Ella sintió que no fue suficiente. Que ella nunca fue suficiente para él.

Y no piensen mal. No me refiero a que él pensara que ella no mereciera el esfuerzo. Sino a que… él no sentía lo suficiente para hacer el esfuerzo, y por ende, no hizo nada de lo que él sabía que a ella le gustaría.

A veces, como dije, el sentimiento no lo es todo. A veces, el sentimiento no es suficiente.

Todo muere por expectativa y realidad. La idealización de un personaje que debe realizar cierto rol “perfecto”, y todo es fallido.

domingo, 29 de abril de 2018

Si no fueses tan testarudo... Si no te diera miedo querer...

Sentimentalmente siempre estuvimos a destiempo.

sábado, 28 de abril de 2018

La niña le pidió con un beso que, por favor, no la dejara caer
 ...
 ... 
Y ahí está, limpiándose el polvo, mirando al suelo, preguntándose: 
"¿Cómo es que creí que era posible? Si no pudo siquiera la silueta del pasado..."
De pronto siento la necesidad de contarle mi día, como si lo hubiese hecho toda mi vida...
Cuando realmente es el deseo de hacerlo costumbre lo que me da ansiedad. 

Quisiera que quisieras lo mismo.
Me parece demasiado triste no poder coincidir como quiero coincidir contigo.

El amor, esperando, salió por la ventana.

jueves, 26 de abril de 2018

La niña se siente en un destiempo constante cuando está con él, y no sabe.. no sabe distinguir las realidades superpuestas, y no sabe si eso es bueno o no, y no sabe si él es bueno o no.

Es increíble cómo ha tomado raíces la cobardía en esa alma de papel.

martes, 24 de abril de 2018


A veces la culpa no tiene dueño; a veces simplemente las cosas pasan, los sentimientos se van por debajo de la puerta, y nadie está observando. 

De pronto es la falta de cuidado de parte de ambas partes.

viernes, 20 de abril de 2018

Segundo round.

¿Hasta cuándo dejaré de actuar como una jodida niña?
Me vuelvo nada cuando me abraza. 

A veces el sentimiento no es suficiente cuando falta madurez.
Invadida... esa sería la palabra para describir cómo me siento. 
Rota e invadida.


Y pensar que yo quería vivir en sus brazos mil años...

¿Cómo es que te atreves a seguir dando eso que siempre he odiado?
Ese silencio...

Niña. Será mejor que no empieces a llorar. Por favor... no empieces.
No está en tus sueños, pero regresó a tu realidad, ¿asimilas eso?
Límpiate la herida, ya deberías estar bien. Pronto estarás bien.

No pienses, no pienses, no pienses... 
No te des por vencida. 
Hace nada estabas convencida que habías hecho lo correcto en darlo todo. 
Que le querías a pesar de todo.

No te dejes convencer de los malos recuerdos.
No te dejes, no te dejes, no te dejes...