martes, 7 de marzo de 2017

3 serafines ausentes.

¿Cómo me considerarían si les digo que tuve 3 serafines?
¿Exagerada?, ¿Intensa?, ¿Ingenua?

Da igual, no duden de mí; sí los tuve.

Destacaré lo que he leído específicamente de wikipedia: 
"En la creencia Bahá'í, los serafines, son ángeles del conocimiento y la sabiduría.

En la creencia cristiana, los serafines se caracterizan por el ardor y la pureza con que aman las cosas divinas y por elevar a Dios a los espíritus de menor jerarquía." 


Pues bien; ¿Y qué si les digo que mis serafines eran eso mismo que representan en la creencia Baha'í? "Son ángeles del conocimiento y la sabiduría." 
Aunque con un anexo de creencia cristiana:
"Son la vibración primordial del amor."

Mis ángeles... ¿Dónde están?
¿Volarían muy lejos?

¿Acaso soy yo un ángel caído? ¿Por eso les perdí?
Entonces ellos me odiarían.
¿Me odiarán?
Sé que no todos; aunque quizá... 

Sus miradas... Es que ustedes no presenciaron sus últimas miradas hacia mí. 
Tan tristes, tan punzantes. Nunca unas miradas me habían afectado tanto. 

¿Y qué se suponía que debía hacer yo? 
...
Lo siento, me dejé caer. 

...

Primer serafín: Rxl. De pocas palabras, sin duda el más armonioso, de pocas palabras, pero siempre las necesarias; a quien -definitivamente- estaría dispuesta a abrirme por completo. No sé siquiera si sea el más indicado, pero sin duda sentiría  que lo es. Calma de cualquier persona. 

Segundo serafín: Rnd. Necesario para quien necesite de un buen sermón. Dice lo que debe y más; y mucho más, e incluso lo que no quieras escuchar. A quien más me afiancé, creando una bonita amistad, y sólo sé que tiene complejo de guardián; queriendo cuidaros a todos, queriendo salvaros. Sus intenciones siempre son buenas, aunque nunca sean por completo buenos sus hechos.
  El serafín -no el más ni el único- volátil.

Tercer serafín: Dnl. No podría decirse que es el más puro; pero sin duda se le acerca. De verdad que lo intenta.Una de las mejores compañías que he llegado a tener; y admirar.... Con cosas en común limitadas, pero las suficientes para nunca dejar un diálogo con largos espacios en blanco.
  Dichosa yo que le tuve tan cerca; desafortunada por perderle; afligida por herirle.
yo... quise conocerle más.

Tres angelitos a quienes amé en la totalidad como mejor pude, con todo lo que tuve; a los tres por igual, sin embargo, de maneras distintas.
Tres angelitos que perdí...
Para ahora cantarle a la luna a solas. 
Ahora tengo miedo de volar.
Tengo desganas de volar. 
al fin y al cabo; soy un ángel caído, si no tengo a mis serafines conmigo.


Pero así leí por allí...

"Así es como se pierden las cosas 
un día, de pronto, ya no están."

jueves, 9 de febrero de 2017

Avión en picada.

¿Recuerdan cuando éramos niños; y creíamos que los aviones eran estrellas fugaces?
...
Un 23 de septiembre cambió totalmente ese pensamiento. 

Me gustaba. Soy una chica de ** años; a quien le sigue encantando creer que si al pasar un puente arrojas una moneda y pides un deseo, ese deseo se cumplirá. 
Soy de esas que disfrutan de los arcoiris, las burbujas, las formas de las nubes y demás...

Así que sí, seguía jugando a pedirle un deseo a cada avión. 
Me gustaba. 
¿Por qué no creer? 
...

23 de septiembre.
Creer...

No lo sé. 

Ahora, entonces... Veo a los aviones como una capsula de felicidad que se va lejos, muy lejos. 

En una noche, o un día cualquiera, veo algún avión en el aire; y... Te pienso. 
Te imagino allí montado, y revivo aquella triste película en la cual un chico le lloraba a una chica.
Aquella película en la cual; la chica ni se inmutó al perder de vista a su chico... 
Hasta que le tocó moverse de donde estaba. Porque ya no había razón para estar allí. 
Entonces bastó dar un maldito paso para que aquella chica se rompiera en mil pedazos... 
Y en el taxi; entonces, por mera casualidad vio pasar un avión en dirección opuesta al aereopuerto; e imaginó al chico montado allí, sentado, asomándose por la ventanilla, sin imaginarse que su chica lo pensaba, y pensaba que le veía.  

La chica pidió despertar... 
Y lo hizo, pero al despertar, tenía el mismo sweater que el chico le había dado de despedida. 
Así que era real. 
La despedida fue real. 
Y en la mesa de noche aquel cigarrillo que espera se fumen juntos cuando él vuelva... 

¿Cómo volverá? 
¿volverá? 
...

24 de septiembre... 
No me gustan los aviones. 

27 de septiembre... 
No me gusta el frío sin tus brazos. 

30 de septiembre... 
La ciudad sin ti está vacía.

04 de octubre...
Disculpa, ya no creo en nada.

10 de octubre...
¿Sabes lo que es el amor?
estás en todos mis sentidos.

16 de octubre...
somos dos dependientes emocionales teniendo una relación a distancia.

18 de octubre...
- Me deprime verte por skype.
+ A mi me deprime no verte.

27 de octubre...
No estoy de humor.

08 de noviembre...
Finalizar
finalizar
finalizar
finalizar
lo ves?
nada cambia.

11 de noviembre...
Nada me hace bien.

21 de noviembre...
Tu actitud ya no me agrada.

27 de noviembre...
No me vuelvas a escribir.

11 de diciembre...
No puedo olvidar lo hermoso que era estar contigo.
no respondas.

20 de diciembre...
*él tuvo un accidente*
[larga conversación acá]
-te amo
+ te amo

22 de diciembre
- Extraño todo de ti
+ Se supone que no deba responder, pero te amo.
[5 min después]
- no te soporto.
+ gracias por eso...
- un placer.
+espero te recuperes pronto.
- gracias. ya te puedes ir a la pinga.
+ gracias, creo que me tomaré esto como un punto final.
- ok, ¿te podrías ir a la pinga ya?

23 de diciembre
- Te amo

*sin respuesta*

26 de diciembre...
- Te amo, te amo, y te vuelvo a amar...
no respondas por favor.

+      "y si alguna vez has existido
ya no existe esa vez
y si en algún lugar has existido
ya no existe ese lugar"

6 de Enero...
No digas que no.
12 de Febrero a las 3:10 pm. Vuelo de American Airlines.

10 de Enero...
No tienes idea de lo que siento por ti.

21 de enero...
-te necesito.
+ansío  que llegue el día.

22 de enero

+ te amo

*sin respuesta*


09 de febrero...
He intentado buscar la felicidad en otros lugares, y no he podido.
Me has jodido.
Y le sigo teniendo terror al 12 de febrero.
¿Querré que aparezcas?
Ahora mismo no, no quiero. No quiero saber qué sucedería.
No quiero que llegue el día...

lunes, 30 de enero de 2017

Estar frágiles no es estar mal.

Que significas; y que importas. 
Pero que para lo que buscas no hay confianza. 

Que significas; y que me importas.
Pero que ya has dicho demasiado...

¿Qué quieres de mí? 
No te puedo dar mi día a día sin que me afectes. Porque no puedo...

Que significas y que me importas, claro que sí.
Pero, ¿cuál es la idea de sentir si no me puedo quedar?
No se siente bien.

¿Lo sabes?
...
Claro que lo sabes.

Que quiero que estés bien,
 pero has estado apresurando un final que -se suponía- no queríamos que llegase. 

¿Que te sientes mal por a causa de lo hago o no hago?
¿Entonces por qué quieres permanecer?

Puedo ser tu calma; puedes ser mi calma... Pero
¿Qué acaso no debemos tomar distancia para no atosigarnos?
Sino, no seríamos huída, seríamos hogar.

Y estemos claros; por favor...

...

Nunca dije que estuviésemos mal. 

Estar frágiles no estar mal; ¿Cuál era tu prisa?

Hey... ¿Qué hay de la distancia que debemos mantener?
Mi tiempo no te lo puedo obsequiar todo. ¿Puedes entenderlo?
No te puedo dar mi día a día sin que me afectes. Porque no puedo...

No creo que quede confianza para lo que buscas; y mucho menos con lo que has dicho... 
Ha sido demasiado. 

domingo, 1 de enero de 2017

Ahora inerte.

Que me duele...

¿Me duele?
No, no... No me duele.

tal cual siempre la vida

Que tú hacías mejor

me duele...
¡He dicho que no me duele! 

No sé cómo describirte lo que... No lo sé.

Desgarra. Lo que me desgarra la vida; así es.
No te imaginas lo que me desgarra la vida, esa que tú hacías mejor; ahora llena de ansiedad; rasguños, desesperación... de ti. No es dolor, es tu ausencia, que es peor.

Me duele (desgarra; asfixia, desespera) tu indecisión
tu cambio
tu sube y baja
tu estira y recoge

de tus "te amo" a tus "no te soporto"quedan mis lágrimas de por medio.


Que me pisas, y me levantas, y me besas... Y luego me empujas para entonces abrazarme por detrás, haciéndome creer que ya estoy segura... Pero reacciono; y es que no me he dado cuenta que me hundes. Que me sigues hundiendo para luego reclamarme por qué estoy en un hueco y no hago nada por salir. 

Y me sigues pisando... Y me sigues reprochando porque sigo allí debajo.

No.
No puedes.

Ya no.

No tienes derecho.

Te amo.

Pero ni el amor que te pertenece de mí te da tal derecho.

Lagrimas inertes como consecuencia...
consecuencia de... Nosotros. 
¿Nosotros?

Te nombran
y me arden
y de pronto ya mi piel blanca
se vuelve roja
roja -no sé de qué-
y mi pecho de hincha de tu ausencia
y mis venas quieren estallar porque no hay nada que estrujar
y te quieren
...
Y yo estoy... 
¿Inerte?
deteriorándome,
asfixiándome...
desgarrando cada cosa de ti que ha quedado -que permanece- en mí.

...

Mis labios están rotos de ausencia de ti
Mi cuello se adormece de nostalgia por falta de tus besos. 

Y yo ya no escucho nada que no crea que sea tu voz. 
Y cada vez que salgo, y veo a alguien esperando en la entrada principal de mi edificio; 
camino despacio...
despacio, querido,
 pidiendo mi deseo a cualquier planeta que esté lo más cerca -o visible- a la tierra
y pido que seas tú. 

Pero no eres ...

Y luego reacciono

-No lo debes querer- 

Me digo y me repito 

...

Cada 10 pasos.
Me digo y me repito 

Pues es cada diez pasos, estando en la calle (realmente, en cualquier lugar), que te pido y te deseo.


1, 2 él te pisó... 
no le perdones; te hirió.

3, 4  no le quieras...
no mires atrás.

5, 6  no le extrañes...
deja de ver sus fotografías.

7, 8  no le necesitas. Puedes sonreír sin él.
no te quiebres.

9, 10
...
...

*veo a alguien*
"Por favor, que sea él..."

...

Y no es.




1, 2

...


Amor.

Amor que ya no...

Que ya ni por amor desapareces.

Que ya no.
...

Que yo no. 

...

Esto

ahora es

"Eso que ocurrió..."

viernes, 23 de diciembre de 2016

Ya no.

Por unos segundos me creí la golondrina más feliz del universo...

Pero no es así, sigo siendo humano.
Los humanos no tenemos almas gemelas.
Los humanos rompemos promesas.

Entonces caigo en cuenta que,
aunque te percibía como mi rayito de luz
también sigues siendo humano...

Los humanos no somos fieles.
¿Ya lo dije?
Los humanos rompemos promesas.

Los humanos sólo destruyen y destruyen; y cuando paran, es porque son destruidos...

Quiero olvidar las pequeñas cosas. 
Quiero olvidar esas galaxias en tu cuello marcado. 
Quiero olvidar las lunitas de mandarinas.
Quiero olvidar tu manía de ir de un lado a otro en un mismo sitio. 
Quiero olvidar que te nombré mi poema favorito.
Quiero olvidar la sensación de tus pestañas en mis mejillas... 


Aunque terminaras escupiéndome la cara con sangre...
Un momento
...
disculpa, ¿esa herida la ocasioné yo?
...
creo que deberías dar marcha atrás...
 no te quiero ver, ni siquiera deseo hacerte sanar... 

¿Cómo te atreves a echarme a patadas de tu vida? 
Ni yo con tu tanto, tanto, tanto...  pude reaccionar así. 

Nos dimos lo que pudimos, ¿no es así?  
El amor estuvo algún día ¿Cierto?
De igual manera; amor...
Lo siento, amor.
¡No! Amor.
Amor no... 
No, ya no...
Detente, mente, espera un poco...

Bien, ya. 
Sigamos...

...

Tampoco pienso sanar. 
De ti quiero que quede una gran, gran cicatriz; entonces no permitirte ni en pensamiento.

Y así
cada vez que te recuerde,
mi mente se encargue de nublar tu rostro por completo...

Entonces pensaré "¿Quién ha sido ese?"

Me daré al menos mil noches de luto, por la inocencia de creer que ésta vez sería diferente... 

¿Me puedes decir qué hice mal? 

No, olvídalo. 
No quiero que nombres la fecha, esa fecha. 
No quiero que describas mi primer abrazo para responder mi pregunta. 

No quiero escucharte; no quiero herirme.
No quiero escucharte; no quiero herirme.
No quiero escucharte; no quiero herirme.
No quiero escucharte; no quiero herirme.
No quiero verte; no quiero herirme.
No quiero verte; no quiero herirme.
No quiero verte; no quiero herirme.
No quiero verte; no quiero herirme.
No quiero pensarte; no quiero herirme.

No
 quiero
   recordarte...

Por unos segundos nos creí las golondrinas más felices y esperanzadas del universo...
Pero somos humanos...
Los humanos sólo destruyen y destruyen; y cuando paran, es porque son destruidos.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Junto a ti...

Me pasa que veo nuestras fotos... Y observo que 
tuve una sonrisa tan hermosa junto a ti.
Noté que, contigo, no temo ser abrazada.

¿Sabes algo?
De vez en cuando juego a crear películas mentales; como reviviendo esos momentos...
esos momentos... en los cuales tuve una sonrisa tan hermosa junto a ti.



Y bien, creo que tengo otra confesión.
Espero no te molestes
sé que la envidia no es buena, pero...

No  te imaginas la envidia que le tengo a Florida.
No, no te imaginas.
Envidio a sus semáforos en rojo que te indican cuándo detenerte...
Ellos te miran, amor, incluso los semáforos;
 sé que se colocan en rojo apropósito sólo para que estés frente a ellos un rato.
¿Y cuando se colocan en verde? 
-Te preguntarás-
Pues es la ciudad que manda a que los coloquen en verde otra vez, 
 porque distraes todo a su alrededor.
Así es como influencias la ciudad; y  posiblemente ni lo notas...
¡A sus gentes!
Influencias a sus gentes, y también les envidio, por supuesto.
Sus gentes pueden mirarte a los ojos, y en un trayecto de un lado a otro 
(en una caminata común) 
pues ellos te rozan... Te rozan, amor, y yo aquí deseando tocarte.

¿Sabes a qué también le tengo envidia?

A los edificios; esos que toda mi vida he amado, pues hoy en día se roban tu atención; esa que ya no tengo.
Le observas y los detallas; y yo estoy tan lejos de ti, de que me mires algo parecido...


Y qué pesar
de verdad

Qué pesar saber que sonríes y que no estoy frente a ti para decirte que esa es -sin duda- mi sonrisa favorita en todo el mundo. Esa, esa que viene de ti. 
Aunque, -por supuesto- se sentiría mucho mejor si fuese por mí. 

Mi sonrisa, en cambio, está como en espera, o algo parecido...
Mi felicidad igual.

Hasta que vuelva a estar junto a ti.
¿Has leído el principito? 

Bien, no importa...
sólo quiero resaltar un pequeño fragmento el cual quedaría perfecto de mí para ti:

«si vienes por ejemplo a las cuatro dela tarde comenzaré a ser feliz desde las tres»

martes, 13 de diciembre de 2016

Creí que tenía las palabras para todo.

Creí que podría encontrar palabra para cada acontecimiento.

Creí que era experta en redactar; escupir las frases más perfectas en situaciones específicas...


Pero no.

Creí que tenía las palabras para todo.
Pero no.

No tengo las palabras para describir tu ausencia, a menos que deje entonces éste blog totalmente en blanco; con palabras mudas, y lágrimas en forma de puntos suspensivos...
No puedo describir lo que se siente pensar en mi futuro, y tener que sacarte de él.
Porque no, no es cambiar por completo mis planes, es simplemente sacarte de ellos; y eliminar de mi visión cualquier gesto de felicidad. 
Porque no, ya no estará allí.
ya no estarás allí.


No puedo describir qué se siente recordar tanta alegría, y luego verme al espejo; y quebrarme.

No puedo describir qué se siente soñar que soy un jarrón al cual dejaron caer y las personas al rededor aplaudían y tomaban fotos de aquellos pedazos rotos, donde los pisaban -me pisaban-.
No puedo describir el sonido del crujido que siento en mis entrañas cada vez que recuerdo ese tipo de sueños. 
O bien, en esos sueños donde soy un fantasmita que vive dentro de un árbol, y cortan el árbol -que es mi refugio- y entonces cae... Pero nadie escucha, y observo a mi alrededor; y no hay nadie, y no hay más árboles, sólo soy yo y mi refugio caído. 
Sólo yo a la deriva, buscando ahora dónde habitar. 
¿Y las hojas? ¿tenía hojitas mi árbol? Ya no recuerdo... Pero quiero ahora ser tan diminuta que pueda 
encajar dentro de cada fibra de las ramitas que puedan quedar en aquel árbol caído.


No puedo describir el sabor de cada lágrima que he desprendido en diferentes situaciones, con diferentes recuerdos, o diferentes intentos de seguir adelante...

Creí que tenía las palabras para todo.
Pero no.

No puedo describir ni siquiera la manera en la cual te necesito.

Te necesito para seguir escribiendo.
Te necesito para seguir escribiendo del amor y sus sabores.
Te necesito para seguir escribiendo de la tristeza y su belleza.
Te necesito para seguir.
Te necesito para describir por qué no te quiero conmigo.
Te necesito para describir por qué seguiría contigo.

Te necesito para gritar a letras cuánto te quiero...
Te necesito para exhalar a letras cuánto te odio... 




Creí que tenía las palabras para todo.
Pero no.




Porque no es tanta la nostalgia, sino más la melancolía de que no estés.
Porque ya no eres, amor, amor, amor, ¿Puedo seguir llamándote así?

ya no eres.
Y por ende, ya no soy. 

Ya no somos.

Y no sabes cómo me quiebra. 


¿Te has dado cuenta lo que has cambiado?

¿Te has dado cuenta lo que me he debilitado? 

¿Te has dado cuenta...? 




Creí que tenía las palabras para todo.
Pero no.